sábado, 26 de diciembre de 2009

Monopoly

¿Recordáis cierta lista aquella de las mejores cosas de la vida? Pues bien, ayer descubrí que faltaba una cosa esencial.

Cuando tu suerte cambia de repente y ganas en el Monopoly.


Que ayer hicimos Madre-DF, Padre-DF y yo una mega-partida de Monopoly (bueno, una partida normal, que por lo general suelen ser eternas). Es un placer exageradísimo tener sólo las tres calles naranjas y dos estaciones... y de repente, media hora más tarde, tener esas con un hotel en cada una (1000€ cada caída en ellas), más el paseo del Prado, la Castellana, la calle Alcalá, la Gran Vía, la Puerta del Sol, y las azules... y desplumar a mi padre a cada turno. A mi madre la desplumaba, pero luego ella me desplumaba a mí con las amarillas y las rojas, así que era menos desplumar.

Recibir más de mil euros de golpe, aunque sean ficticios... eso no lo supera ni la lanzadera del parque de atracciones.

Pd: Esto me recuerda cierta anécdota de 1º de Bachillerato, en un examen de economía. Poner un ejemplo práctico de tipo de cambio. Yo hago €uro-Dólar. Sara hace €uros-dinero del Monopoly. La profesora no podía aguantarse la risa al devolvérselo.

1 comentario:

Sarapture dijo...

ains... y me bajó 0'5 o 0'25 por eso xD

hola davit