martes, 8 de julio de 2008

El Salmo de los Desheredados

Aprovecho que ya es más de la una de la madrugada (y por tanto, en teoría, ya es "mañana") para poner la entrada siguiente. Y quiero escribir con tal urgencia por una canción que he encontrado en un post de Pokeyplay mientras buscaba el No$GBA para Marina, en la firma de uno de los usuarios. Según tengo entendido, es parte de una canción de Mago de Oz (La Cantata del Diablo o algo así), a quienes por cierto no escucho, porque la mayoría de sus canciones no me terminan de gustar, aunque hay algo que sí me gusta en ellos, por lo general: sus letras. Y ésta no ha pasado desapercibida. Se puede ver como una reflexión sobre Dios, y sobre el catolicismo y la doctrina que imparte; y sinceramente, me hace mirar con aún más escepticismo al cielo. Directamente os pongo la letra (no pongo un vídeo porque... no sé, es la una y cuarto y no tengo ganas de buscar demasiado).
Hasta la vista, señores.

Padre Nuestro, de todos nosotros,
de los pobres, de los sin techo,
de los marginados y de los desprotegidos,
de los desheredados
y de los dueños de la miseria,
de los que te siguen
y de los que en ti ya no creemos.

Baja de los cielos,
pues aquí está el infierno.
Baja de tu trono,
pues aquí hay guerras, hambre, injusticias.
No hace falta que seas uno y trino,
con uno sólo que tenga ganas de ayudar,
nos bastaría.
¿Cual es tu reino?¿El Vaticano?
¿La banca?¿La alta política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía,
Colombia, Hiroshima.
El pan nuestro de cada día
son las violaciones, la violencia de género,
la pederastia, las dictaduras,
el cambio climático.

En la tentación caigo a diario,
no hay mañana en la que no esté tentado
de crear a un Dios humilde,
a un Dios justo.
Un Dios que esté en la tierra,
en los valles, los ríos,
un Dios que viva en la lluvia,
que viaje a través del viento
y acaricie nuestra Alma.

Un Dios de los tristes, de los homosexuales.
Un Dios más humano...
Un Dios que no castigue, que enseñe.
Un Dios que no amenace, que proteja.

Que si me caigo, me levante,
que si me pierdo, me tienda su mano.
Un Dios que si yerro no me culpe
y que si dudo me entienda.
Pues para eso me dotó de inteligencia,
para dudar de todo.

Padre Nuestro, de todos nosotros,
¿por qué nos has olvidado?
Padre Nuestro, ciego, sordo y desocupado,
¿por qué nos has abandonado?

4 comentarios:

Mariola J dijo...

Si quien me sé yo entra igual le parece mal lo que pone de dios...

DdlMoral dijo...

I know, but this is what I believe xD

Naminé dijo...

Pues la verdad es que el salmo este tiene mucha razon (buscare la cancion a ver ke tal que no la conozco)

Mariola J dijo...

...y claro, luego la que empieza las discusiones soy yo...