viernes, 8 de agosto de 2008

Ven cuéntame aquella historia...

...de princesas y amores que un día te conté yo.

Estoy escuchando La paz de tus ojos... ¿por qué? No lo sé, la verdad. Probablemente la esté escuchando sólo por la frase de que da título y comienzo a la entrada. Me gusta esa frase, y tampoco sé por qué. Lo demás de la canción... pues la verdad, como que no me gusta mucho. Es como Missing, de Evanescence, que me hace ponerme depre... bueno, cuando estoy alegre no, pero si estoy depre... pues me deprime más. En este caso no me afecta, porque soy feliz. Eso me recuerda que voy a escuchar Missing, que aunque sea depresiva no me afecta, y la canción es bonita-melancólica.

Hoy hemos estado, para no variar, en casa de Sergio (ayer fue en la de Miriam, ojo). Hemos visto primero Sigo como Dios, que ha defraudado a Miriam porque no salía Jim Carrey. Pero en sí la peli está bastante bien... pero no tiene tanto contenido desentrañable como la primera. Sí, no te olvides de tu familia, y... ¿constrúyete la salvación contra una presa mal construida? Nada, peli graciosa, pero contenido subliminal ninguno. La moraleja de que ser Dios no es fácil estaba más currada.
Luego hemos visto Al diablo con el diablo. Ésta directamente no tenía contenido subliminal de ningún tipo, pero... es bonita. Bueno, contenido subliminal sí, un poco. Que si haces cosas altruistas, hasta el Diablo puede ser bueno contigo. Al final, el diablo es una chica bonachona, no es mala gente. Aunque sea algo paradójico.

Estoy cerca de terminar Séptimum: Libris. Lo que pasa es que me quedo en el MSN hablando hasta las 3, y claro luego no hay quien siga. Así que os agradecería a tod@s que os fuerais pronto a la cama para dejarme escribir, que si no nunca me haré rico.

El lunes iremos a la Warner, el martes a la piscina de Carlos, y probablemente el miércoles tenga una tarde movidita (ejem). Así que tampoco esperéis que publique demasiado.
Hoy, de música... no sé qué poneros... algo de Tokio Hotel o de La Oreja de Van Gogh...
Sí, definitivamente. Puedes contar conmigo, para que recordéis a Amaia Montero los que la escucháseis. Y los que no, para que la escuchéis. Una de esas canciones que siempre son bonitas. A mí, desde luego, siempre me ha gustado.
¡¡Agur, señores!!
(Nota: no pongo el video oficial, puesto que Youtube parece haber desactivado la inserción de HTML en todos los videoclips oficiales.)

1 comentario:

Naminé dijo...

A mi la paz de tus ojos y nadie como tu me recordaban a ti el verano pasado, y me deprimian xD eske son canciones muy depresoras! pero son bonitas ^.^