Ayer, en la piscina de Carlos, me picaba un poco el pie durante la comida. Así que me lo rasqué y me lo rasqué. Cuando me quise dar cuenta, me escocía la parte donde me estaba rascando, y me dolía un poco. Llevaba media hora rascándome el pie como si rascara... mmmm... algo que haya que rascar mucho.
La cosa es que me he levantado esta mañana con una herida del tamaño de mi dedo pulgar y con una pinta horrible. Me sigue escociendo, y no paro de pensar que soy demasiado salvaje como para convivir con mi propia piel.
4 comentarios:
Eso es igual que cando te pica un mosquito, y te rascas, te rascas... Cuando se te pasa el dolor, te das cuenta de que estás sangrando XDD
tio en serio...parecia k te abias arrancao el caxo carne.......
No hay nada como autoamputarse...
¡Rasca el pie de David y gana magníficos premios!
Publicar un comentario