Vale que así a primera vista parezca algo banal y sin importancia. Después de todo es un spot publicitario, no tiene más vuelta de hoja. Pero es que eso último que dice el niño va con un mensaje implícito: el niño no entiende nada de la vida, ser padre no es fácil, compra nuestro coche porque serás un padre mejor.
Quitando las implicaciones psicológicas que conlleva al igual que el resto de anuncios, tengo que comentar algo que me ronda la cabeza cada vez que lo veo. Es algo tan sencillo como que ser hijo no es fácil.
Me explico. Los padres generalmente están convencidos de que el hijo es
Cuando estás en el nivel 80 en el WoW y lo único que tienes que hacer es ahorrar para la épica, irte de raid y hacer las diarias, se te acerca alguien y te dice "perdona, puedes prestarme un oro?" y tú te lo quitas del hombro pensando "jodidos noobs, siempre molestando". Pero en ese momento no piensas que, hace 70 niveles, tú también eras un jodido noob que incordiaba a los niños grandes. Y tampoco recuerdas que tienes tu primera montura gracias a uno de esos niños grandes que no pensó que fueras un jodido noob, sino simplemente alguien que no puede financiarse los oros que cuesta la montura.
El ejemplo viene a simbolizar que cuando uno es padre, en la mayoría de los casos se olvida de que también fue hijo. Creo que en ese aspecto yo fui muy afortunado, porque mis padres siempre han dicho que no me castigan porque lo que hago lo hicieron ellos tiempo ha, y en muchos casos hicieron cosas peores. A ver, no quiero que malinterpretéis: me dejaban la libertad justa (quizá tuve un poco de sobreprotección por parte de mi madre, por ser hijo único y tal) porque aunque se les hubiera olvidado, alcanzaban a imaginar lo que ellos harían o cómo se sentirían en mi lugar. Creo que ese es el motivo de que tenga tan buena relación con ellos (a pesar de ciertas rencillas paterno-filiales con mi padre).
Y lo que me repatea es que esto en infinidad de casos se olvida. Los padres se limitan a castigar a los hijos, que en muchos casos no son más que productos de una educación quizá demasiado restrictiva (o demasiado indulgente).
Hay algo que estoy empezando a entender últimamente, poco a poco y dándome cuenta de forma lenta, y es que la relación causa-consecuencia es demasiado simplista. No existen factores determinantes de ningún hecho, a mi parecer, cuando hablamos de personas. Es obvio que si hay gasolina y una cerilla, no hay muchos más factores que influyan en la creación de un incendio. Pero en una persona influyen demasiados factores internos y externos como para poder justificar una conducta a través de uno de ellos. ¿A dónde quiero llegar? A que los niños no tienen muchos factores por los que ser influenciados, porque muchas veces su entorno social se reduce a familia y colegio.
La pregunta sigue siendo válida: ¿A dónde quiero llegar? A que ser niño no es fácil, ya lo he dicho. Muchas veces reciben castigos por conductas generadas por unos padres que no han sido comprensivos con un hijo que empieza a fumar (cuando ellos empezaron a fumar algunos años antes y con menos cabeza), con un hijo que lleva un preservativo en la cartera (cuando ellos están casados por obligacion, debido a NO llevar un preservativo en la cartera) o con un hijo que decide no estudiar tras acabar el instituto (cuando a ellos les fue impuesto y no pudieron elegir si querían o no estudiar).
Por esto mismo quiero instaros a que, cuando seáis padres, seáis un poco tolerantes con vuestros hijos porque, después de todo, yo he salido centrado sin necesidad de ningún castigo ni de ninguna colleja (literalmente).
Porque aunque ser padre es un problema, ser niño tampoco es fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario