lunes, 5 de abril de 2010

Everything allowed

Acabo de pasarme por el blog de Siesp, y no he podido evitar plagiar descaradamente la entrada. Se trata de un extracto (del cual yo hago otro extracto) de Tratado de Ateología, de Michel Onfray. Me ha dejado sin palabras. ¿Por qué? Porque es lo que suele hacer la lógica cuando desmonta un problema y nos lo resuelve en la cara.

Por supuesto, merece una ovación también Siesp por traérnoslo.

“La época parece atea, pero sólo a los ojos de los cristianos o de los creyentes. De hecho, es nihilista. Los devotos del pasado tienen gran interés en identificar lo peor y la negatividad contemporánea con un producto del ateísmo. Persiste la vieja idea del ateo inmoral, amoral, sin fe ni ética. El lugar común en los últimos cursos del bachillerato, en virtud del cual «si Dios no existe, entonces todo está permitido» sigue produciendo efectos y se asocia con la muerte, el odio y la miseria a los individuos que se valen de la ausencia de Dios para cometer sus fechorías. Esta tesis equivocada merece un desmontaje en toda regla. Pues más bien lo contrario me parece verdadero: «Porque Dios existe, entonces todo está permitido.» Me explico. Tres mil años lo atestiguan, desde los primeros textos del Antiguo Testamento hasta el presente: la afirmación de un Dios único, violento, celoso, pleitista, intolerante, belicoso ha causado más odio, sangre, muertes y brutalidad que paz… El fantasma judío del pueblo elegido que legitima el colonialismo, la expropiación, el odio, la animosidad entre los pueblos, además de la teocracia autoritaria y armada; la referencia cristiana a los mercaderes del Templo o a un Jesús paulino que pretende venir para blandir la espada, lo que justifica las Cruzadas, la Inquisición, las guerras religiosas, el Día de San Bartolomé, las hogueras, el índice, pero también el colonialismo mundial, los etnocidios norteamericanos, el apoyo al fascismo del siglo XX, la omnipotencia temporal del Vaticano desde hace siglos hasta en los mínimos detalles de la vida cotidiana; la reivindicación clara en casi todas las páginas del Corán de una llamada a acabar con los infieles, su religión, cultura, civilización, pero también con los judíos y los cristianos, ¡en nombre de un Dios misericordioso! Tenemos aquí varias pistas que nos permiten profundizar la idea basada, justamente, en que debido a la existencia de Dios todo está permitido, en él, por él, en su nombre, sin que a los fieles, al sacerdocio, a la gente común o las altas esferas se les ocurra que allí haya algo censurable…

3 comentarios:

Siesp... dijo...

Sr. Frost (ya que aquí eres David Frost y en otros sitios utilizas tu otro nick, jeje), muchas gracias por el enlace.
Descubrí a Michel Onfray por casualidad y me demostró que en el mundo hay muchos más Richard Dawkins de los que yo pensaba.
Además de poder leer los libros de Onfray (el Tratado de Ateología es altamente recomendable), serí interesante que pudieras echarle un vistazo a una entrevista que le hicieron aquí:
http://www.sindioses.org/simpleateismo/onfray.html

Repito mis agradecimientos y recibe un fuerte abrazo.

DdlMoral dijo...

Muchas gracias por pasarte Siesp, voy a echarle un vistazo a la entrevista n_n

Sherab dijo...

Lo peta doblemente O_O