Si alguna vez alguien os dice que va a pintar la casa, corred. Corred lo más lejos que podáis. Y si además esa persona es vuestra madre, huid hasta el extremo opuesto del planeta, suponiendo que no podáis huir más allá (a otros planetas, otros universos, otras épocas...). Y escondeos.
Hoy hemos estado pintando el salón, y por fortuna no pintaremos más. La próxima vez que toque pintar, fingiré mi muerte y luego rezaré a todos los dioses que conozco (y buscaré alguno más para rezar) por que nadie me encuentre.
Estoy matado.
4 comentarios:
Puf, menuda paliza, y encima el olor...
El reader se llama iPunset, pero le llamo iPun, gracias por el nombre, eres lo más!!!
Oinch, Bich, memocionao y todo :')
iPunset es que suena tan... tan... tan modesno... <3<3
Dos casualidades:
Una, que yo haya entrado en este momento a tu blog.
Dos, que estoy matado de pintar mi salón. Si tú quieres huir de tu madre, mándame tu nueva dirección para irme yo al mismo sitio si esto se repite xDD
Tio, yo ayudé hace un par de años a pintar TOOODA la casa de mi abuela, no veas la que liamos en dos dias. Eso si, ahora está chula.
Publicar un comentario