miércoles, 27 de junio de 2007

Palabras inexistentes

Mi corazón sigue malherido, mi alma sigue amándote, mi mente sigue indecisa. Una tarde de junio estropeada por las fatídicas palabras. Fatídicas palabras que no te costó decirme. Fatídicas palabras que me recuerdan la amargura de la traición. Fatídicas palabras que rompieron mi corazón. No intentes consolarme, ya es demasiado tarde.
Las palabras se disfrazan de frases que inspiraron sentimientos, y no pueden salir. Mi corazón las grita, pero mi mente y mi alma las ocultan con frases de cariño, porque no quieren herir tus sentimientos. Mi corazón quiere gritar, quiere acabar con todo, pero mi alma no se lo permite. Tú me has querido, tú me has amado, y no puedo traicionar mis recuerdos. Sin embargo, mi corazón no mira en mi memoria. Mi corazón observa cómo su herida sigue abierta, sangrando cada vez más. Llevar el juego más allá sería un suicidio.
No quiero intentarlo, no quiero arriesgarme, no quiero sufrir. No quiero pasar por esto otra vez. Mi mente comprende y vuelve a estar confusa. Un alma que quiere y un corazón que rechaza. Mi mente está dividida. Tú no tienes la solución. Nadie más que yo la tiene, pero no estoy seguro de que sea la correcta. Tiene que serlo, no hay otra opción. Mi corazón roto me suplica que lo grite, pero no puedo.
No puedo porque mi alma disfraza las palabras. Mi alma no me deja odiarte, rechazarte, dañarte. Mi alma me lo impide.
Quiero decírtelo, pero no puedo. Soy incapaz de hacerte daño. Soy incapaz de pronunciar las palabras que no quiero decir. Quiero decirlas. Quiero gritarlas. Porque cada día duele más la herida en mi corazón.
La traición aún sigue presente, la huelo, la siento en el aire. Pero sólo yo he sido capaz de perdonarla. Pero no volverá a pasar. Ten cuidado, pues mi corazón de hielo sigue sufriendo por tí. Sigue ansiando gritar esas palabras que jamás podré decir. Sigue anhelando olvidarte, a ti y a lo que sentía. Sigue queriendo susurrarte esas palabras disfrazadas, esas palabras ocultas,
esas palabras inexistentes.

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