World of Warcraft tiene muchos pros y contras. Una cosa buena, por ejemplo, es que tiene un mundo inmenso. La mala, por descontado, es que tiene un mundo inmenso.
Yo hace un rato, contándole a Tony por qué me gusta y me disgusta el WoW. Después de recorrerme el equivalente a Valencia-Barcelona, en el pueblucho al que llego no hay un puñetero forjador de arcos, y encima voy medio moribundo. Tócate los pies. Así que en un arrebato de frustración y consumismo desmesurado, me he gastado las nosecuantas monedas de plata (he llegado a dos de oro, fíjate tú) que he acumulado en comprar ropa de la buena. Y que se mueran los feos.
Como prometí, canción chula. Boulevard of Broken Dreams, de Green Day. Completamente molongui, o eso me parece a mí.
¡Hasta la vista!
Pd: También, un punto malo de WoW es que es adictivo. DEMASIADO adictivo.
3 comentarios:
ya veo, DEMASIADO adictivo. Cómo anda Lolaiguito? (era así?)
Eso es por lo que lo dejé, porque era DEMASIADO adictivo :)
>Sarachú: pues mira, he tenido que guardar a Lolailito porque voy a domesticar un lobo. Aunque los rugidos de Lolailito siempre estarán en mi coraçao. GRUAAAAARRR (Zarpa, Zarpa, Amedrentar, MUERDE LOLAILITO COÑO).
>Rigle: Probablemente se me acabe el chollo la semana que viene... :/
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