Jobar, que me he puesto melancólico y sensiblero... estas cosas no deberían ser así.
A ver, os cuento la historia desde el principio, lo que supone remontarme dieciocho años hacia atrás, volviendo al punto de partida. A mi punto de partida.
Hace dieciocho años, cuando yo todavía no había nacido, mis padres vivían en Aranjuez. Todas mis dos familias estaban aquí en Alcalá, pero mi padre empezó a trabajar en una frutería de allí, y como el negocio iba bien, pues decidieron mudarse allí. Creo que fue más o menos entonces cuando yo empecé a aparecer en forma de células, ya sabéis.
Bueno, mis padres trabajaban los dos en la frutería, y entonces vine yo a tocar un poco las narices. Pero mi madre claro, estaba recién dada a luz y tenía que cuidarme a mí, así que mis padres contrataron a una chica muy simpática a la que llamaremos Chicasimpática (al más puro estilo barbijero). Chicasimpática tenía la edad de mi madre, y era muy amiga suya. Con el tiempo, Chicasimpática hasta salía por ahí con ellos y se iban a comer. Pero yo estaba por ahí en medio y seguía creciendo, por lo que como no me podían tener correteando por la frutería, Chicasimpática decidió pedirle a su madre que me cuidase, a su madre Madresimpática.
Con el paso del tiempo, Madresimpática se fue convirtiendo en mi tercera abuela, mi abuela postiza, y sus hijos Chicasimpática, Hermanasimpática y Hermanosimpático se fueron convirtiendo en mis tíos postizos.
No obstante el negocio de la fruta empezó a decaer no sé muy bien por qué, así que mis padres decidieron volver a Alcalá, más o menos cuando yo tenía dos años. Pero allí la familia Simpática seguía siendo muy APS, así que los fines de semana los pasábamos casi todos allí. Pero claro, las relaciones a distancia son algo muy complejo, y aproximadamente en la época en la que empecé el instituto mi madre empezó a trabajar en una fábrica, y ya no podíamos ir todos los fines de semana. Íbamos alguno al mes, si eso. La cosa es que a Madresimpática se le ocurrió decir que fuéramos más a menudo, que querían verme, así que Madre se enfadó y los mandó a freír puñetas. Principalmente se enfadó porque allí eran muchos y había cuatro coches disponibles, y aquí nada más que uno y lo usaba Padre.
Me he pasado cosa de seis años sin saber nada de ellos, dándole la paliza a Madre para que les llame, para que haga las paces, para ir a saludarles aunque sea. Quieras que no, una abuela postiza sigue siendo una abuela, es algo que no se olvida.
Y hoy, no sé muy bien por qué, iba yo durmiéndome en el autobús mientras sonaba Redundant cuando me vibra el móvil. Bueno, será Madre que quiere que coja el pan o algo así. En fin...
What!?
Madresimpática Casa llamando.
What!?
...
Entre que alucino y no alucino no me da tiempo a cogerlo, pero al rato vuelve a llamar. Bueno pues eso, que a Padresimpático le han tenido que hacer muchas pruebas, a Hermanasimpática la han operado de la columna, y Madresimpática está un poco pachucha, pero que siguen vivos y me echan de menos.
Parecerá una chorrada, pero que te llamen así de imprevisto y te digan eso... emociona. Habría llorado como una magdalena si no hubiera estado en mitad de la calle...
No os voy a lacrimogenizar más. La historia de Barbija es más bonita, por si os apetece sentir que os hurgan descaradamente la vena sensible.
Cuidaos mucho, pequeños míos.
¡Nos vemos!
3 comentarios:
¿Entre Barbi y tú quereis acabar con el mundo o que? ¡¡¡Dejadnos a la gente fría e insensible vivir en paz!!!
¿Os creeis que pasamos de hacer buenos amigos porque somos asociales?
Noooo, lo que pasa es que el roce hace el cariño, y el cariño ya se sabe. Te empiezan a importar un poquito, luego un mucho, y cuando se rompen el dedo pequeño del pie te duele más a tí que a ellos. Mera supervivencia vamos.
Bromas aparte, bonito post, bonita historia, y me alegra que no perdais el contacto. Cuando alguien te aporta algo, o marca tu vida, debería quedarse en ella (aunque sea vía movil, msn o email) para siempre.
Un abrazo
Bonita historia, totalmente de acuerdo con Ixchel no hay que quedarse sin la gente que aporta algo a tu vida, aunque sea poquito. Me ha gustado la historia :-)
PD: ¬¬ te maldigo por hacerme leer el post de barbija y la maldigo a ella por hacerme llorar.
Pues a mi la tuya también me gusta... eso si, no se lo digas a ella que luego se me pone celosa...
Publicar un comentario