viernes, 16 de octubre de 2009

Vida

Me va a tener que perdonar Siesp, pero es que hoy en Callejeros se han puesto a hablar de fenómenos OVNI en España y tal y cual. Por variar un poco el tema, you know.

Y la cosa es que ha llegado un punto en el que me hacía hasta gracia lo ingenuos que podemos llegar a ser los humanos. Al menos, los humanos que parecen tener el cerebro de adorno.

No me voy a extender, porque no creo que sea un razonamiento que requiera demasiado tiempo. Todas estas teorías conspiranoicas parten de la base de que los extraterrestres son más listos, más guays y más fashion que nosotros (esto último porque todos, sean del planeta que sean, tienen una extraña obsesión por poner lucecitas de colores en sus naves), y que nosotros somos retrasados mentales. Vale que lo segundo sea algo prácticamente indudable, pero se nos olvida algo muy importante.

Hace 250 millones de años en la tierra no había vida inteligente (o al menos no hay evidencias de ello). Esto, que es un hecho, nos sugiere dos posibles razonamientos que niegan parcialmente la posibilidad de un posible contacto con la humanidad:

1. Que cuando vinieron, no estábamos por aquí aún; o que cuando vengan, ya habremos desaparecido.

2. Que aunque nosotros vayamos, la vida inteligente haya desaparecido o aún no haya surgido.

Que se habla por estos círculos extraños de estructuras completamente anómalas en la luna (ya ves tú, un peñón en mitad del espacio, con lo bonito que es Saturno por ejemplo), de luces en el espacio, de contactos ya establecidos en zona terrícola... etc. Me parece genial que la gente crea que los duendes esconden las llaves y no que somos torpes.

Pero aunque suene como una idea un tanto antropólatra (toma qué palabro me acabo de inventar), si nosotros fuéramos a otro planeta... ¿nos andaríamos con remilgos y nos infiltraríamos para controlar la población y hacer experimentos de ingeniería genética? ¿O sencillamente enjaularíamos a su población y experimentaríamos con ellos como si fueran ratas?
¿Iríamos con el son de paz por delante, o con la bandera por delante para "el primero que llegue se lo queda, aunque ya haya peña por allí viviendo"?

Partiendo de esto, obviamente, no podemos asegurar que una posible raza inteligente de más pallá de Cuenca vaya a ser necesariamente como nosotros de tocapelotas.

Pero no sé por qué me da que si estuvieran entre nosotros nos habríamos enterado ya. Seríamos esclavos, ganado, o algo así...

Marge: No entiendo por qué tenemos que construir una pistola de rayos que apunte a un planeta del que ni siquiera he oído hablar jamás.

Homer: A mí no me mires, Marge, ¡yo voté a Kodos!


En conclusión: que esa gente se dopa demasiado y dice que la marihuana es una droga traída de más allá de Mordor, y que los simpáticos hombrecillos les introdujeron objetos por el recto (traducción: cogorza monumental y posterior aparición en un local sadomaso con luces y música a todo trapo).

Tema chorra que no lleva a ninguna parte.
Para más info, pasarse por Misterios al descubierto, ya vinculado arriba (que no me apetece volver a enlazar), y en caso de aburrimiento ponerse a ver películas de Paco Martínez Soria.

No hagan guarradas señores.
La verdad está ahí fuera (musiquita de Expediente X).

1 comentario:

Dark dijo...

Yo tengo otra teoria sobre los OVNIs, aunque si quieres que te diga el por que de las lucecitas y los zumbidos, tendré que pedirte que no me llames chalao y que,al menos, pienses un poco en lo que te comentaría.

Eso, si, tampoc te dejaría indiferente, te haria pensar.