La amistad... es algo tan bello. Pero una buena amistad también tiene sus espinas. Uas espinas que duelen mucho más que espinas de verdad. Amigos que te hacen elegir no son amigos. Amigos que te reclaman sí. Pero... ¿y si los dos te reclaman? Te dan a elegir entre uno u otro. Alfa o beta. Blanco o negro. Arriba o abajo.
Todo porque no sé unir dos letras y formar una palabra: "NO". Si es tan sencillo... ¿por qué no puedo hacerlo? Me siento obligado a complacer a todos, y no puede ser. Pero nadie piensa jamás en complacer a David. Nadie ha pensado nunca "voy a tragar para que pueda quedar, que conmigo ya quedará mañana.". Ni alfa ni beta. Ni blanco ni negro. Ni arriba ni abajo. Nadie se ha planteado lo que piensa o siente David, sin embargo todo el mundo le plantea a David lo que siente o piensa alfa o beta. Blanco o negro. Arriba o abajo.
¿Por qué el mundo es tan egoista? ¿Acaso no existo? ¿Acaso soy invisible? No. Sí soy visible. Sí existo. Si no existiera la gente no me contaría todo lo que me cuenta. No me diría todo lo que me dice. Escucho a la gente pero nadie me escucha a mí. Soy un alma que busca consuelo, pero nadie me atiende, nadie me escucha.
¡OIDME! Estoy aquí. ¡ESCUCHADME! Antes no existía, ahora sí.
Algo se revuelve en mi interior. La ira, el rencor, la furia incontrolable. ¿Cuanto más durará esta situación? La última palabra saldrá de mis labios y nadie está dispuesto a escucharla. Sin embargo, la escucharán...
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