martes, 18 de septiembre de 2007

Sentimientos extraños

Siento cosas que no quiero sentir.
Sueño cosas que no quiero soñar.
Anhelo cosas que no quiero anhelar.
¿Acaso soy un suicida? Me asesino lentamente a mí mismo traicionando a mi corazón.
¿Por qué me la juegas, despiadado cerebro? El daño está hecho desde hace meses. Una herida abierta en mi corazón que no se puede cerrar pero... ¿por qué? ¿Acaso eres un suicida, corazón? ¿Te apuñalan y vuelves a por más?
Mi corazón me dice sí y mi cabeza dice no.
Soy tonto. Soy idiota. Soy estúpido. Me odio. No quiero sentir lo que siento. La traición dolió, pero duele aun más cuando este doloroso sentimiento la oculta. Oh, odioso sentimiento entre sentimientos, ¿por qué ansías herirme?
No sé si quiero dejarte pasar o bloquearte la entrada.
Mi quejumbroso corazón aún es incapaz de aguantar la carga que depositas sobre él, despiadado placer.
¿Acaso soy tonto? ¿Acaso quiero sufrir?
Quise odiarte y lo hice, quise olvidarte y no pude.
Una vez una gran persona me dijo que lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia. Hoy me doy cuenta de cuan sabias fueron sus palabras al darme cuenta de que pude odiarte pero no olvidarte.
Si lees esto, habrás entendido entre líneas lo que quiero expresar, y te rogaría que no me preguntases, porque no responderé una obviedad.
Que mis palabras aniden en lo más profundo de tí para que un día pueda olvidar a mi mente y escuchar a mi corazón.

No hay comentarios: