viernes, 14 de septiembre de 2007

No sé ni cómo explicar...

...que sólo puedo llorar. Así dice la letra de una canción de La Oreja de Van Gogh (La paz de tus ojos).
Así es como me siento yo... no lloro, eso es cierto, pero la mitad del tiempo me gustaría llorar y llorar. ¿Por qué? Ni yo mismo lo sé: "No sé ni cómo explicar que sólo puedo llorar..." dice la letra.
Me siento feliz por mi vida, ahora mismo es perfecta... pero quiero llorar, quiero gritar y llorar sin motivo ni razón. ¿Por qué? Ahora mismo sí sé la razón, y ayer también la sabía, y antes de ayer... es tan absurdo, tan estúpido... no merece la pena. Espero que hablar sea suficiente.
No, para los que supongáis que es Carlos no estáis en lo cierto. Mi vida volvió a ser perfecta cuando "me lo quité de encima". Era una piedra en mi zapato, y ya la he sacado. Entonces...
-¿Por qué? ¿por qué no puedo ser feliz?
-Quizá no estés hecho para ser feliz.
¿No estoy hecho para ser feliz? ¿Acaso soy tan débil que el más leve tropiezo me hace caer?
No, jamás. El abismo no está hecho para mí. No caeré, porque ahora ya no soy un lobo solitario. La manada es mi vida, no puedo dejarla. Pero si es así... si la manada es mi lugar...
-¿Por qué no soy feliz en la manada?
-Quizá no estés hecho para ser feliz.
-¡Cállate! Mi vida la dirijo yo. YO decido si soy feliz o no. YO decido si quiero o no quiero algo.
-Entonces, ¿por qué no eres feliz en la manada si quieres serlo?
Esa pregunta me atraviesa el corazón una y otra vez... la única solución es que...
-Quizá no estoy hecho para ser feliz...
Las horas y los minutos pasan y quiero llorar, pero mis ojos no me lo permiten...

No hay comentarios: