Más tarde me ha dicho que la tal señora iba presumiendo de que su hija tenía dos trabajos, y le ha hinchado las narices a mi madre, lógicamente. Porque ella, la vecina del 5º, la otra vecina del 5º, la best-APS de mi madre, la madre de la best-APS y otra manada de mujeres llevan meses en paro buscando un trabajo decente. Y la pedazo de vacaburra esa diciendo que su hija tenía dos. Pero hija de mi vida, que la mitad de la gente por aquí está en paro y la otra mitad a punto de ser despedida. ¿Quiere cerrar esa pedazo de boquita de piñón que tiene vuestra merced? Que puede decir lo que quiera, pero que a nadie le hace falta que vaya restregando por ahí que su hija va metiéndose en la boca órganos genitales de la gente para conseguir beneficios.
Luego la mujer simpática esta se ha puesto delante de nosotros en la caja, puñetera casualidad, y se ha puesto a contarle su vida (gritando, para destacar) a la cajera, que miraba a todas partes e ignorándola, intentando que la señora se diera por aludida. A la Espe (mi madre) le ha faltado morderle un poco el cráneo a esa mujer.
No obstante se ha llevado una buena ración de males de ojo. Haré una ONG llamada "Odiemos a la Señora Repelente". Por petarda en todos los sentidos.
De canción, hoy os traigo esta que me hacía mucha gracia hace años (hace cosa de 5 ó 6 años, cuando yo era un mico, you know). Dragostea din tei, de O-Zone. En su idioma tiene que ser muy in y tal, pero a mí siempre me ha parecido una canción de lo más absurda.
¡Hasta la vista!

3 comentarios:
¿Y qué tenías que haber hecho, como Siervo Alimañil?
Dos ostias y una patada giratoria, y luego decirle a la señora: Cuéntele su puta vida a quien le importe.
Ays. Tenemos que educarte. Así no vas a ningún lado. Pa la próxima vez ya sabes.
Es que soy demasiado inocente...
Arreglaremos eso. No te preocupes.
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